domingo, 1 de abril de 2012

Easo, Donostia, San Sebastián

Una cosa es Easo, otra Donostia, y otra San Sebastián. Son tres encarnaciones muy distintas y una sola ciudad verdadera. Pueden considerarse como tres hermanas, como tres ficciones, como tres apariencias de una sola realidad esencial. Los múltiples aspectos del eclecticismo. Los contrastes que en la ciudad se advierten proceden de combinaciones escénicas a que se entregan Easo, Donostia y San Sebastián. Son tres distintas y una misma. Pueden resucitar aquel arte transformista de Frégoli, hoy olvidado, pero de tan profunda sustancia occidental. Easo, es la Bella; Donostia la Alegre; San Sebastián la Noble. De las tres hermanas, Easo ha salido diosa, Donostia ha salido mujer, y San Sebastián ha salido matrona alegórica de la administración  y el protocolo o, si se quiere, maravillosa capital de provincia. Los gobernadores y todos los funcionarios públicos se refieren a San Sebastián teniendo muy poca autoridad en Donostia y ninguna en Easo, donde sólo consiguen entrar familiarmente en el Ayuntamiento y la Diputación.

Easo es natural y divina.





















El alma de San Sebastián

Lo que más me sorprende, cada vez que vengo a San Sebastián, es la sorpresa de los extranjeros a quienes encuentro en las calles, en los hoteles, en la playa. Todo les parece aquí singular. ¡"Extraordinario"!, dicen los franceses. ¡"Colosal"!, exclaman los alemanes. ¡"Increible"!, aseguran los ingleses.











Rousseau y Anatole France

Actualmente sólo funciona un teatro en San Sebastián
















San Sebastián visto desde Buenos Aires

San Sebastián, la bella ciudad de los vascos es obra, puede decirse, de los últimos treinta años,
















Un domingo en San Sebastián

San Sebastián. Domingo de finales de agosto.
















Mar sin tragedias

El paseo que bordea el Monte urgull era hoy invadido por un oleaje furiosso
















Horas en San Sebastián

"El Caballero de Grieux"